Antes, apunta la hora de tu sitio y prueba las gafas. Durante la parcial, mira a ratos y busca en el suelo las medias lunas que proyectan los árboles. En los últimos minutos, fíjate en la luz, en el fresco y, mirando al oeste, en la sombra que se acerca. En la totalidad, y solo dentro de la franja, fuera gafas: en Málaga, de las 10:48:08 a las 10:49:51. Después, gafas otra vez hasta que la Luna suelte el Sol, a las 12:02:35.
Antes: tu hora y tus gafas
El eclipse dura algo más de dos horas y cada sitio tiene sus horas. Búscalas en a qué hora o en la ficha de tu municipio. Este es el guion de Málaga, en hora peninsular:
| Momento | Hora |
|---|---|
| La Luna empieza a tapar el Sol | 09:42:09 |
| Te quitas las gafas (la C2 más tardía) | 10:48:08 |
| Máximo | 10:49:05 |
| Te las vuelves a poner (la C3 más temprana) | 10:49:51 |
| El eclipse acaba | 12:02:35 |
Fuera de la franja el guion es más corto: en Madrid empieza a las 09:45:35, llega al 86,1 % a las 10:51:17 y acaba a las 12:02:42, y las gafas no se quitan en ningún momento.
Revisa las gafas antes de salir. Si un filtro está rayado, perforado o despegado, no sirve; cómo comprobarlas está en la guía de gafas certificadas, y si te faltan, en Pide tus gafas puedes pedir las nuestras de cartón, con el certificado EN ISO 12312-2, además del filtro para el móvil y packs para grupos: te contestamos con el precio y el plazo. Lleva también crema, gorra y agua. La NASA recuerda que quien ve el eclipse entero puede pasar horas al sol directo. La mochila y la agenda para ir con niños, hora a hora, las tienes en el plan familiar.
La parcial: a ratos y mirando al suelo
La primera hora es lenta. Mira con las gafas unos segundos de vez en cuando para ver crecer el mordisco; cuánto rato seguido y por qué, en cuánto tiempo se puede mirar con gafas de eclipse.
Entre una mirada y otra, mira al suelo. La American Astronomical Society (AAS) propone buscar bajo cualquier árbol una multitud de imágenes diminutas del Sol en forma de creciente: los huecos entre las hojas hacen de cámara oscura. Si no hay árboles, sirve un sombrero de paja, una hoja con agujeritos, una espumadera, un colador o los dedos cruzados. Lo explicamos en visor casero para el eclipse. Las fotos al Sol, siempre con el filtro delante del objetivo.
Los últimos minutos: la luz, el fresco y la sombra
Según la AAS, cuando la Luna tapa más de tres cuartas partes del Sol, unos quince minutos antes de la totalidad, la luz empieza a bajar a ojos vista y toma un tono raro. Es buen momento para fijarte en el color del cielo y en los animales, que muchas veces se recogen como si llegara la noche. Puede refrescar y el viento puede cambiar de fuerza o de dirección.
Con el Sol reducido a un hilo, las sombras se vuelven muy nítidas: la AAS propone mirar la tuya, en la que se distinguen hasta los pelos. Y unos minutos antes de la totalidad, mira al oeste, el lado contrario al Sol, por si ves llegar la sombra de la Luna; las nubes del horizonte se oscurecen cuando les pasa por encima. Justo antes y justo después pueden aparecer las sombras volantes, ondas tenues de luz y sombra sobre el suelo o una pared blanca. Mientras quede un punto de luz, las gafas siguen puestas.
La totalidad: sin gafas, y solo entonces
Las gafas se quitan cuando se apaga el último destello y se vuelven a poner antes de que asome el primero. El segundo de cada municipio está en cuándo quitarse las gafas en la totalidad.
La NASA aconseja dedicar unos segundos a mirar alrededor: puede que veas estrellas o planetas brillantes, notarás que baja la temperatura y que se hace un silencio extraño, y merece la pena mirar a la gente, porque muchos se emocionan. El 2 de agosto, Venus estará a 2,9° justo encima del Sol, Mercurio a unos 10° y Júpiter algo más lejos, por debajo; cuáles se verán y dónde, en qué planetas se verán. La AAS añade el horizonte: fuera de la sombra el Sol sigue brillando, y en todo el contorno se ve un resplandor de crepúsculo. Y a quien lleva cámara le aconseja no pasarse la totalidad pegado al visor.
Después: gafas otra vez hasta el final
Con las gafas puestas, la NASA cuenta que el final repite el principio al revés: el anillo de diamante, las perlas de Baily y las sombras volantes antes de que vuelva el Sol entero. La AAS dice que la temperatura todavía puede bajar un poco después de la totalidad y que empieza a subir poco más tarde, que los animales vuelven a lo suyo y que la gente se pone a comparar fotos sin hacer caso al Sol.
Aún queda más de una hora de parcial, con sus medias lunas en el suelo. Si no tienes prisa, quédate: la DGT avisó el verano pasado de que la vuelta, justo al acabar la totalidad, es el momento crítico para las retenciones.
Fuentes: AAS — Solar Eclipse Phenomena (las medias lunas bajo los árboles y cómo hacerlas sin árboles; la luz que cambia unos quince minutos antes; animales, temperatura y viento; sombras nítidas; mirar al oeste unos minutos antes por si llega la sombra; sombras volantes; planetas y el resplandor en el horizonte; no pasar la totalidad pegado a la cámara; lo que pasa después); NASA — What to Expect (mirar alrededor en la totalidad: estrellas y planetas, la temperatura, el silencio, la gente; el final repite el principio, con las gafas puestas); NASA — Eclipse Safety (horas al sol directo: crema, sombrero y ropa); DGT — Tráfico recomienda planificar los desplazamientos y escalonar el regreso (el regreso al acabar la totalidad, momento crítico para las retenciones); horas de Málaga y Madrid, la ventana sin gafas, el porcentaje y la posición de Venus, Mercurio y Júpiter: datos de eclipseando (motor skyfield + DE440s) y contraste con las horas del IGN.
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Recuerda: nunca mires al Sol sin protección certificada. La referencia oficial de seguridad ocular es el IGN: eclipses.ign.es.