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Gafas de eclipse certificadas — desde 5,00 €3 opciones ▾

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¿Se puede mirar el eclipse con gafas de sol? No, y este es el motivo exacto

Ni las gafas de sol más oscuras, ni dos pares superpuestos, ni las polarizadas de 200 €: son otra norma y otro producto. Qué separa unas gafas de sol de un filtro EN ISO 12312-2, con el número del organismo notificado que certificó las nuestras.

La respuesta corta: no. Ni las más oscuras, ni dos pares uno encima de otro, ni las polarizadas caras, ni las de esquí. Las gafas de sol y las gafas de eclipse no son el mismo producto ni cumplen la misma norma, y la diferencia entre ambas no se ve mirando: se lee en la montura.

Si has llegado aquí buscando dónde conseguir unas de verdad a tiempo, están en nuestra ficha de gafas certificadas —con el número del organismo notificado y los dos PDF de la certificación publicados en la propia página, para que lo compruebes antes de pagar— y, si sois un grupo, en los packs de 6 a 100 gafas.

Dos normas con un número de diferencia

Las gafas de sol de cualquier óptica se fabrican bajo la EN ISO 12312-1: protección solar de uso general, la que llevas en la playa. Los filtros para mirar directamente al Sol son la parte 2 de esa misma familia de normas, la EN ISO 12312-2:2015, y son un producto distinto: en Europa, un equipo de protección individual de categoría II sometido al Reglamento (UE) 2016/425, que obliga a que un organismo notificado examine el modelo antes de venderlo.

Ese examen es lo que separa «oscuro» de «seguro». Unas gafas de sol de categoría 4 —las más oscuras que se venden legalmente, las de alta montaña— dejan pasar una fracción de luz visible que sigue siendo muchísimo mayor que la que deja pasar un filtro solar, y sobre todo no acreditan nada sobre el infrarrojo, que es invisible, no molesta y llega igual a tu retina. Por eso el criterio nunca es «se ve oscuro», sino «cumple la norma y puedo comprobarlo», como explicamos paso a paso en la guía de gafas certificadas.

Por qué «oscuro» y «seguro» no son lo mismo

Lo peligroso de unas gafas de sol frente al Sol es justamente que funcionan a medias: quitan el deslumbramiento suficiente para que aguantes mirando, y ese aguante es el problema. Sin ellas, apartarías la vista en un segundo. Con ellas, te quedas mirando el disco solar treinta segundos sin molestia aparente… mientras la radiación que sí pasa se concentra sobre la mácula.

Y el 12 de agosto se juntan dos agravantes más. Uno: durante el parcial profundo la luz ambiente cae, la pupila se dilata y entra todavía más luz de la porción de Sol que queda descubierta. Dos: el Sol estará muy bajo —7,2° sobre el horizonte en Madrid, 3,7° en Barcelona, según nuestros cálculos por municipio—, así que lo tendrás cómodamente a la altura de los ojos, no obligándote a levantar la cabeza. Todo invita a mirar. Contamos qué es exactamente lo que se juega la retina en este artículo.

«Es que en mi ciudad es casi total»

Da igual: casi total no es total. Solo 4.067 de los 8.132 municipios españoles quedan dentro de la franja donde la Luna cubre el 100 % del disco, y solo ahí —y solo durante esos segundos, entre las 20:27 y las 20:33 según el punto— puede mirarse sin filtro. En Madrid el eclipse llega al 99,9 % a las 20:32 y en Sevilla al 94,7 % a las 20:37: en ninguna de las dos hay un solo instante seguro sin filtro. Comprueba tu pueblo en ¿se verá en mi pueblo? y lee por qué un 99 % sigue siendo Sol.

Lo que sí sirve, por orden de disponibilidad

  1. Un filtro EN ISO 12312-2:2015 con marcado CE y organismo notificado. El de las gafas que vendemos es DIN CERTCO, número 0196 (comprobable en NANDO, la base de datos de la Comisión Europea), con el certificado de examen UE de tipo C7564ROCTAR/R0 vigente hasta el 2 de noviembre de 2030; el de los packs grandes es CCQS, número 2834. Los dos documentos están publicados en sus fichas, en PDF y enteros.
  2. La proyección, que es gratis y absolutamente segura: una caja con un agujero de aguja, un colador de cocina o la sombra de un árbol. No miras al Sol en ningún momento; miras su imagen proyectada. Lo explicamos en el visor casero.
  3. Nada más. Ni radiografías, ni CD, ni cristales ahumados, ni el filtro de una cámara.

Si aún te faltan gafas a estas alturas, en dónde quedan gafas y en las farmacias están todos los canales abiertos. Y guárdalas después: si el filtro sigue intacto, sirven para 2027.


Fuentes: IGN — eclipses.ign.es (pautas oficiales de observación segura); American Astronomical Society — Eye Safety; certificado de examen UE de tipo de DIN CERTCO y Declaración UE de Conformidad publicados en nuestra ficha de gafas; cálculo propio por municipio (efemérides JPL DE440s) contrastado con el IGN para porcentajes, horas y alturas solares.

Y si quieres que te quede algo del 12 de agosto: en la tienda hay ropa, tazas y láminas que se imprimen con el nombre de tu municipio, la hora exacta de su máximo y sus segundos de totalidad, desde 18,95 €. Ver el merchandising →

Recuerda: nunca mires al Sol sin protección certificada. La referencia oficial de seguridad ocular es el IGN: eclipses.ign.es.

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