Guía de compra · eclipse del 12 de agosto de 2026
Dónde comprar gafas de eclipse certificadas
Buscas dónde comprarlas y quieres una respuesta útil, no un catálogo. La respuesta honesta empieza por lo que hay que saber antes de pagar en cualquier sitio: solo sirven los filtros que cumplen la norma EN ISO 12312-2:2015, y eso se comprueba en dos minutos mirando la montura. Aquí tienes qué mirar, qué descartar sin dudarlo, hasta cuándo da tiempo a pedirlas por internet y, con todas las cartas boca arriba, las nuestras.
Si las compras en una tienda física
No vamos a decirte que en tal cadena o en tal farmacia quedan gafas: no lo sabemos. Nadie lo sabe salvo la tienda concreta que tienes al lado, porque el stock de estos días cambia de un barrio a otro y de una hora a otra, y mandarte a coger el coche con una promesa que no podemos comprobar sería lo peor que podríamos hacerte. Lo que sí podemos darte es la lista con la que decidir EN EL MOSTRADOR, que vale igual en una óptica, en una gran superficie o en un puesto de feria:
- Que la montura lleve impreso el texto literal «EN ISO 12312-2:2015», con el «-2» incluido. No en la caja ni en el cartel: en la montura.
- Que junto al marcado CE haya un número de cuatro dígitos, el del organismo notificado. Sin ese número, «certificadas» no significa nada.
- Que figure el nombre del fabricante o del importador. «Marca desconocida, vendedor ilocalizable» es el patrón exacto de las falsificaciones de cada eclipse.
- Que puedas pedir la declaración UE de conformidad. Un establecimiento serio la tiene o sabe pedírsela a su distribuidor.
- Y que el filtro esté intacto: mirado al trasluz contra una lámpara potente, sin agujeritos, arañazos ni pliegues.
Si alguno de esos cinco puntos falla, no las compres, por barato que sea y por cerca que esté el 12 de agosto. Unas gafas que no cumplen no son «un poco peores»: son un filtro que deja pasar el infrarrojo que quema la retina sin dolor.
Cómo se reconoce una gafa certificada
Un filtro EN ISO 12312-2 deja pasar aproximadamente una cienmilésima parte de la luz visible y bloquea el ultravioleta y el infrarrojo a niveles seguros para mirar el Sol directamente. Cualquier plástico oscuro puede parecer suficiente y no serlo en absoluto: la oscuridad aparente no dice nada del UV y el IR que deja pasar. El criterio nunca es «se ve oscuro», es «cumple la norma y puedo comprobarlo». Estas son las cuatro cosas que lo demuestran:
- La norma impresa, con su año
- El texto exacto «EN ISO 12312-2:2015» sobre la propia montura. La parte 2 de la norma es la de observación solar directa; un «ISO» genérico o un «CE» a secas no acreditan nada.
- El organismo notificado, cuatro dígitos
- Las gafas de eclipse son un EPI de categoría II, y su certificación exige un organismo notificado identificado por un número de cuatro dígitos que cualquiera puede buscar en la base de datos NANDO de la Comisión Europea. Ese número es lo que separa «certificadas» de una palabra escrita en una caja.
- La declaración UE de conformidad
- Todo EPI comercializado en la UE tiene que tener una declaración de conformidad disponible, donde el fabricante identifica el producto, la norma aplicada y el organismo que lo certificó. Los fabricantes legítimos la publican; las falsificaciones, no.
- Un fabricante con nombre y dirección
- Nombre y dirección del fabricante —y del importador, si viene de fuera de la UE— en el producto o en el embalaje. Es lo primero que falta en las imitaciones detectadas en eclipses anteriores.
Lo que no vale nunca, por oscuro que se vea
Ninguna de estas cosas filtra lo que hay que filtrar. No es una cuestión de grado: son inseguras para mirar al Sol, y la retina no tiene receptores de dolor que avisen del daño mientras ocurre.
- Gafas de sol, por muy oscuras y muy caras que sean, y aunque lleven varias puestas.
- Radiografías, negativos de fotografía y cristales ahumados.
- Filtros de fotografía (ND, polarizadores) delante del ojo, y cualquier filtro montado en la cámara si luego miras por el visor óptico.
- CD, DVD, bolsas de patatas y demás recetas de internet.
- Prismáticos, telescopios o teleobjetivos sin filtro solar delante de la lente: concentran la luz y queman en un instante, incluso llevando gafas de eclipse puestas.
¿Ya tienes unas? Verifícalas antes del día 12
Si te han prestado unas gafas, las tenías guardadas de otro eclipse o las acabas de comprar, no las des por buenas: la comprobación entera —seis puntos, los patrones de falsificación conocidos y qué hacer con las que se quedan a medias— está en nuestra guía, con la lista para ir tachando.
Y si las pides por internet, esto es lo que tarda
Comprar por internet a estas alturas tiene una fecha límite y conviene decirla con números: contando lo que tarda el almacén en entregar el paquete al transportista y el tránsito habitual que ese transportista declara, y dejando un día de colchón para que no lleguen el mismo día del eclipse, el último día en que pedirlas sigue teniendo sentido es el 7 de agosto de 2026. No es una cuenta atrás ni una escasez inventada: es una resta contra el 12 de agosto, y el día en que deje de salir esta página lo dirá en vez de repetir la promesa.
Las nuestras, con las cartas boca arriba
Vendemos gafas de eclipse, así que esto es publicidad y lo decimos antes de empezar. Lo que puedes hacer con ella es exactamente lo que te hemos pedido que hagas con cualquier vendedor: pasarle la lista de arriba. Los papeles están publicados en PDF precisamente para eso.
Las gafas sueltas y sus packs salen del almacén del fabricante en España hacia los 27 países de la Unión Europea: desde 4,50 €, más 4,99 € de envío por pedido. No hay envío gratis, y el precio del botón es el del producto — el porte se lee justo debajo, aparte y sin sorpresas en la pasarela. Ver las gafas y sus packs →
Los packs de 6 a 100 gafas del segundo proveedor llegan con el envío ya incluido en el precio que ves, desde 24,95 €: en la pasarela no se suma nada. Ese proveedor entrega en ES · FR · DE · GB · PT y en ningún otro país — lo decimos aquí y no al pagar. Ver los packs →
Las dos cumplen EN ISO 12312-2:2015. La primera está certificada por el organismo notificado 0196 y la segunda por el 2834: dos números de cuatro dígitos que puedes buscar tú mismo en NANDO, con los certificados de examen UE de tipo y las declaraciones de conformidad publicados en PDF en esta misma web. Es la diferencia entre escribir «certificadas» y poder demostrarlo.
Si compras desde fuera de la Unión Europea
Ninguna de nuestras gafas cruza esa frontera, y no vamos a fingir lo contrario: fuera de la Unión hay aduana e IVA de importación, y anunciar un «precio final» que después no lo es sería exactamente lo que esta página critica. Para el Reino Unido sí hay una vía —los packs cuyo certificado declara además conformidad con las UK PPE Regulations 2018 y que se envían con la entrega incluida—; desde Suiza, Marruecos o cualquier otro país de fuera, lo que sí puedes comprar es el kit de fiesta digital (5,95 €): son PDF que se descargan al pagar, sin paquete, sin aduana y sin frontera.
Preguntas frecuentes
¿Venden gafas de eclipse en las tiendas de mi calle?
No podemos decírtelo, y quien te lo diga sin haber llamado se lo está inventando: el stock de estos días depende de cada establecimiento concreto y cambia de una hora a otra. Lo que sí sirve es llamar antes de ir y preguntar dos cosas: si les quedan, y si pueden enseñarte la declaración UE de conformidad del producto. Y con las gafas ya en la mano, pasarles la lista de cinco puntos de esta página.
¿Cómo sé que unas gafas son de verdad certificadas?
Por cuatro cosas comprobables: el texto literal «EN ISO 12312-2:2015» impreso en la montura, un número de cuatro dígitos de organismo notificado junto al marcado CE (buscable en la base NANDO de la Comisión Europea), la declaración UE de conformidad disponible, y el nombre y la dirección del fabricante o del importador. Si falta alguna, no compres.
¿Sirven unas gafas de eclipse de 2017 o de otro eclipse?
Si cumplen la norma y el filtro está intacto, sí. Lo que caduca no es la certificación, es el estado del filtro: míralas al trasluz contra una lámpara potente y descártalas si tienen el más mínimo agujerito, arañazo o pliegue. La comprobación completa está en nuestra guía de verificación.
¿Y si no consigo gafas a tiempo?
No bajes el listón, cambia de plan. La proyección estenopeica —un agujerito en un cartón que proyecta la imagen del Sol eclipsado sobre un segundo cartón— no cuesta nada, no tiene ningún riesgo y enseña las fases igual de bien. Lo que no se puede hacer es mirar sin filtro certificado, ni un segundo, ni con el Sol bajo, ni con el 99 % del disco tapado.
Los datos de certificación de esta página están transcritos de los certificados originales publicados en PDF en esta misma web, y los precios y plazos salen del catálogo con el que cobra la pasarela. No hay reseñas ni estrellas porque no tenemos ninguna que enseñar, y no hay ninguna afirmación sobre las existencias de ninguna tienda ajena porque no tenemos forma de saberlas.